Harina

Feliz año

El sol de enero nos regala despertares así de bonitos. Comenzamos el año con ilusión y nuevas metas.

Tal como hemos comentado en ocasiones anteriores, nos sentimos privilegiados del entorno donde nos encontramos. El 2020 ha sido un año malo debido a la COVID-19, nos hemos tenido que confinar y adaptarnos a la situación. Nosotros, a parte de valorar más a las personas que tenemos al lado y disfrutar de la compañía de la gente más cercana, también nos hemos dado cuenta de la suerte que tenemos de estar en una zona rural.

A parte de esto, este ha sido un año de inauguración, ya que estrenamos el horno, donde a lo largo de estos meses hemos hecho pruebas con las diferentes harinas que elaboramos: convencionales, ecológicas y molidas a la piedra. Aunque también comenzamos a hacer talleres, no hemos encontrado el momento debido al momento que estamos viviendo, pero si que podemos decir que es uno de los objetivos de este año.

Además, hemos empezado con la venta online. Podemos asegurar que próximamente abriremos la tienda en nuestra página web pero, mientras tanto, durante el 2020, hemos hecho las primeras ventas a particulares, y estamos muy contentos de la buena recibida de nuestras harinas en las casas. Las redes sociales son las que nos han ayudado a llegar a vosotr@s, ¡gracias por hacernos confianza!

También nos sentimos satisfechos por seguir elaborando harinas ecológicas y molidas a la piedra, sin dejar de lado que todas ellas son fruto de la molturación de cereales de proximidad, de la zona de Lleida y alrededores. Pensamos con firmeza que la producción ecológica tiene que ir ligada a la compra-venta de productos de proximidad. ¿Qué sentido tendría, pues, vender un producto ecológico que proviene del extranjero? ¿Seguiría siendo ecológico teniendo en cuenta el viaje y, por lo tanto, la contaminación que ha provocado?

Por acabar, y no menos importante, durante el 2020, a pesar de la pandemia, hemos seguido manteniendo un contacto cercano con las agricultoras y agricultores. Creemos que es imprescindible para conocer los campos que cultivan y cómo los trabajan. Gracias a esto podemos confiar en el producto que después entrará en la harinera. Este mismo contacto lo hemos establecido, como siempre, con las panaderas y panaderos, que depositan su confianza en nosotros, y a quien estamos muy agradecidos.

El 2021 empieza con fuerza, y nosotros con muchas ganas.

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas… Puede cambiar el mundo”4

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